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Waiheke Island (y regalo de vuelta a casa)

23 Ene

El lunes de la semana pasada, Laura y yo cogimos el ferry a Waiheke Island.

Viñedos en la Waiheke Island

Esta isla se encuentra a unos 18 kms de Auckland (40 minutos en ferry). Tiene, básicamente, playas y viñedos. Ahí nos disponíamos a entrar de nuevo en “modo rarotongano”, y a abusar del bikini y las chanclas durante 3 días. Ilusas…

Nada más salir de casa empezó a llover. Llegamos a Waiheke, y seguía lloviendo. Nos trasladamos al Kina Backpackers, y seguíamos en remojo. Ya instaladas y empezando a familiarizarnos con las caras, alguien entra en el comedor y anuncia que para el martes hay una alerta de ciclón. Comprobamos en internet: Pronostican vientos de 65 kms/h con ráfagas de hasta 120 kms/h, lluvias fuertes e inundaciones en Northland y Coromandel. Waiheke está justo en medio de ambas regiones. Todos bromeamos, pero en nuestra cabeza retumba una palabra: “Australia”.

El martes nos despertamos. Hace viento. Mucho. Y llueve. Mucho también. Salimos del backpacker para ir al súper (sólo hay uno en la isla). Siguiendo consejos de otros viajeros, hacemos auto-stop (en la isla hay autobuses pero son terribles. Impuntuales, escasos, carísimos) y cuando tenemos nuestra comprita para 3 días nos refugiamos en el Kina para no salir hasta el día siguiente. La parte buena es que todo el mundo está igual y hay ambientazo. Nuestros mejicanos ponen reggaeton, las señoras (porque en este backpacker se alojan 2 señoras de 70 años) hacen ganchillo en el sofá, un pseudo-punky toca la guitarra y hace equilibrios en una silla -obviamente, va pedo-, una british en mini(micro)falda se debate entre méxico e italia (minipunto para el panini). ¿Recomendaría el hostal? No. ¿Me lo pase bien? Teta.  Y el ciclón, pues bueno… al final no hubo para tanto y no pasó de día de lluvia.

Al día siguiente, habiendo dormido a medias por culpa del “sonido de la muerte” (también conocido como graznido de señora dormida), nos dispusimos a recorrer la isla. Sufrimos  la ineficiencia de los autobuses pero pudimos conocer Oneroa -el pueblo-, visitar la playa de Palm Beach, y como no, ver unos viñedos de cerca con cata incluida. ¡Faltaría mas!

Cata de Vino

Ya se sabe, después de la tormenta llega la calma. Así que nuestra última mañana la pasamos haciendo el lagarto en la Onetangi Beach, que se encuentra a 187 escalones de distancia del Kina. Bajarlos es fácil. De subirlos prefiero no hablar.

Onetangi Beach

Volvemos a Auckland el jueves, y por la noche nos enteramos de que no se han podido conseguir entradas para el Big Day Out del viernes. Para quienes no lo sepan, el BDO es un festival de música, y el mayor evento que tienen por estos lares. Las entradas valen una pasta y nosotras no estamos para grandes excesos, Jon ha intentado mover hilos pero al final nada. Así que pensamos en un Plan B. Nos vamos al zoo!

El viernes por la mañana nos despertamos, y ponemos rumbo al Auckland Zoo. Nos es que sea muy fan de los zoológicos (más bien me parecen un poco tristes) pero es nuestra única oportunidad de ver Kiwis en directo. Porque entre que son nocturnos y tímidos, no ha habido manera.

Canguros que son Señoras

Conclusión: LOS KIWIS SON MONÍSIMOS!!! Bueno, EL kiwi, porque solo tienen uno. Siento no tener foto del animalito, pero en el zoo recrean un hábitat nocturno así que no hay foto… Pero os dejo un video para que entendáis el por qué de nuestro enamoramiento:

Y cuando llegamos a casa, nos esperaba una sorpresa. Un sobre con 2 entradas, y una notita que decía: “Jon helped out, these tickets are for you… catch a taxi”. ¿Kiwis y festival en un mismo día? Me voy a tatuar 21/01/2011 en la cacha. Jajajajjaa

Así que en cuestión de 5 minutos nos vestimos (con la consecuente estela de destrucción en la habitación) y nos plantamos en el Festival. Wolfmother, Shihad, Iggy & The Stooges, LCD Soundsystem, Grinderman. Bueno, Grinderman solo una canción porque empezó a caer la del pulpo y hubo que renunciar. Adión Nick Cave, fué bonito mientras duró.

Las conclusiones del festival: Los kiwis son unos desorganizados. Los bebedores son los nuevos apestados. En kiwilandia cuando llueve, es que llueve de verdad. Jon se merece un monumento.

Pero como de construcción estamos un poco pez, decidimos agradecerle lo bien que se ha portado con nosotras con una cena spanish el sábado. Vinito,croquetas, patatas bravas (cómo las echábamos de menos!!), empanadillas, coca de trampó. Una velada divertidísima para poner broche a una semana de lo más entretenida.

Cena Spanish

Como veis, seguimos en plena forma  🙂