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Bon Nadal !

19 Dic

En la otra punta del mundo también es Navidad, aunque todavía no me acostumbro a ver a Santa Claus llevando chanclas.

Navidades Tropicales. ¡Viva el hemisferio Sur!

Aunque no esté en casa por estas fechas, he preparado un regalo para todos vosotros. Es una selección de curiosidades que he ido descubriendo sobre las Islas Cook:

– La Cook Islands Television solo opera en Rarotonga. Tiene solo 1 canal.

– Tan solo tienen vuelos internacionales de/hacia 3 puntos: Nueva Zelanda, L.A (uno semanal) y Tahití.

– En Rarotonga tienen una “raza” especial de perro, y todos los que hay en la isla son iguales y famlia entre sí. Son los borbones del mundo animal. Básicamente son chuchos al uso, pero obesos y paticortos. Por el contrario, en Aitutaki no hay perros, y su entrada a la isla está prohibida.

– Los isleños son muy vagos. Aunque hay cocoteros por todas partes y el suelo está lleno de cocos, en el mercado los venden por 3 NZ$. Y la gente los compra.

– En Aitutaki hay un movimiento religioso muy inconformista, que se revela contra los vuelos en domingo. Quieren que el espacio aéreo también respete el día del señor, y cada semana desde hace dos años se congregan con pancartas en el aeropuerto. Carteles rehivindicativos se pueden ver en toda la isla:

No Sunday Flights

No Sunday Flights

– El país lo forman 15 islas. 3 de ellas están deshabitadas. En total son 20.000 habitantes (la misma poblacón que Pineda de Mar). Se calcula que hay más locales viviendo entre NZ y Australia que en las propias islas.

– Las mujeres tienen la costumbre de llevar una flor en la oreja. En el lado derecho significa que estan casadas o prometidas. El lado izquierdo es el de las mujeres solteras.

– Hay un autobús que recorre la isla de Rarotonga. Como la carretera da la vuelta a la isla, el autobús tiene 2 direcciones: Clockwise (en el sentido de las agujas del reloj) y AntiClockwise (en sentido contrario a las agujas del reloj). Estos autobuses no tienen paradas establecidas. En cualquier punto que te lo encuentres puedes detenerlo y subirte.

– Para entrar en el país no hace falta sacarse ningún visado. Pero hay que pagar para poder salir de él (55 NZ$!!).

– En maorí se puede decir Adiós de 2 formas: ‘Aere Ra, para los que se marchan. E No’o Ra, para los que se quedan.

– El 90% de la población es obesa. En el ranking mundial son el 3º país más gordo de 2010 (USA es el 8º).

– Todo concurso o competición que se celebre en el país comienza y termina rezando. La final de RaroIdol, televisada, no fue una excepción.

– Cuando la gente se casa tienen una curiosa tradición. Les regalan mantas. Muchas. Literalmente les cubren con mantas. Antiguamente regalaban Tivaivai, unas mantas hechas a mano y muy caras con las que se podía hacer dinero. Pero la evolución ha degenerado en mantas tipo Ikea. Me gustaría saber qué hacen los recién casados con 50 mantas en un país en el que no existe el invierno.

– Está lleno de pollos por la calle. Pollitos, gallinas, gallos. Y no son de nadie. Si lo pillas, tuyo es. Entre esto y los cocos es imposible pasar hambre en estas islas.

– En la mayoría de playas tienen una plaga de sea cucumbers o pepinos de mar. Son unos bichos muy feos, con forma de cacota o de sanguijuela grande. Los locales se los comen. Los cogen directamente del agua, los abren y se comen los intestinos (que pareces espaguetti). Los vuelven a echar al mar, y en dos semanas el bicho se ha regenerado y está listo para pasar por el mismo calvario. Ecs.

Os mando a todos muchos besos y mis mejores deseos para estas fiestas.
Todos los que podéis, disfrutarlas al máximo en familia. Y a los que como yo estáis en ruta, en especial Laura, Robert e Isaac os mando tantos besos como a los demas y muchos ánimos: Chicos, no olvidéis nunca de la suerte que tenemos. Esto es el mejor regalo que podíamos tener.

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Bon Nadal!

¡Feliz Navidad!

Merry Christmas!

Shinnen omedeto. Kurisumasu Omedeto!

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Yo estuve allí: Cook Islands.

19 Dic

Amuri Beach, Aitutaki

Flame tree, Rarotonga

BBQ Hut

Nikao Beach, Rarotonga

Dentro del lagoon, Rarotonga

 

5 semanas de camino.
Fin de la segunda parte.

Cook Islands (IV)

19 Dic

El día 10 volvimos a Rarotonga, donde nos reencontramos con nuestra querida Nana. La habíamos echado mucho de menos en Aitutaki!

Así que el sábado por la mañana nos fuimos (como es de recibo) al Market a comprar todo lo necesario para la noche gastronómica multicultural: Tortilla + Croquetas + Sushi + Udon.

Cena hispano-japonesa en Rarotonga

Estaba todo buenísimo, aunque lo mejor fue ver como uno de los invitados echaba salsa de soja en las croquetas. Llevó la fusión culinaria un paso más allá. O no se enteró de nada, no os sabría decir.

Después de la cena nos acercamos al Auditorium, donde se celebraba la final del Raro Idol. O sea, el Factor X en versión Rarotongana. El tema estaba entre un chavalín por el que todas las teens se deshacían o una mujer inmensa que cantaba la leche de bien. Muy friki el plan. Evidentemente ganó el chavalín. La fuerza de los SMS adolescentes ha llegado al paraíso.

Ganador y finalinsta del Raro Idol 2010

Y como estábamos con ganas de fiesta, cuando acabó nos fuimos a la “town” a tomar algo. Primera parada, el ya conocido Whatever Bar. Segunda parada, Rehab (el único “club” -2$ la entrada- de la isla). Tercera parada? Casita, porque era sábado y a las 12 chapan todo!! La música era una tortura (sobredosis de Rihanas y otras petardas), pero lo dimos todo contagiadas por la energía de la gente. Todo el mundo iba disfrazado, porque estaban de cenas navideñas de empresa. Todo un espectáculo!

Las 3 Marías

El domingo repetimos iglesa. ¿Os lo podéis creer? jajajajaja Llevo 3 iglesias en un mes! Quién me lo iba a decir. Esta vez no fuimos a la tradicional, sino a la católica, por aquello de comparar. La de la semana pasada era más auténtica, esta se parecía mas al concepto de iglesia que tenemos nosotros. También cantaban mucho, pero canciones más “modernas” (todo lo moderna que pueda ser una canción de misa). Lo que nos flipó fue que lo tenían montado en plan Karaoke. Cada vez que tocaba cantar, encendían una máquina de transparencias -sí, todavía existen- y proyectaban la letra en la pared. Un inventazo, vamos.

Por la tarde fuimos con nuestra Nana a a hacer Snorkel a la Aro’a Beach, que es la mejor para ello en Rarotonga. Y esta vez no tenía sorpresa dentro del tubo :). Aunque el fondo no es tan impresionante como en Aitutaki, telita lo que se puede llegar a ver a escasos metros de la costa. Hasta un par de morenas (una tenia muy mala leche)!! 100% recomendable.

El día siguiente fue muy tranquilo, ya que la mayor parte se la pasó lloviendo. Así que nos pusimos de nuevo en plan marujil y aprendimos a hacer sushi. Y como a cocinillas no nos gana nadie, nos pusimos a innovar haciendo rollos de Peanutt Butter y fruta. Palabras textuales de Nana (la experta): ¡Delicioso!

Sushi!

El día 14 fue el día de las despedidas.

Por la mañana fuimos a decirle adiós a la playa de Muri. yo crucé hasta uno de los Motus de delante, el Motupapu. Como ya os comenté, llegara  esos islotes es muy facil, se puede hacer andando por el agua en unos 10 o 15 minutos, y no cubre más de un metro. Además el Motupapu parece ser un lugar mágico, al que ellos se refieren como Power Spot, que te carga de energía. Yo no noté nada especial, pa que nos vamos a engañar, pero me dijeron que daba lo mismo, que la energía del Motupapu estaba dentro de mi. Pues muy bien, oye.  Que un poco de energía extra nunca viene mal!

Por la tarde nos fuimos a despedir de un precioso árbol que nos enamoró durante todo el viaje.

Flame Tree

Después nos tuvimos que despedir de nuestra scooter, que fue nuestra más-mejor-amiga durante todo el tiempo que pasamos en Rarotonga (aunque también nos dio algún que otro susto porque no se llevaba muy bien con la gravilla del suelo, y le daba por conducir por el lado contrario).

También nos tuvimos que despedir de Mama Kafo, Papa Pa y Vivienne. Nuestra familia Rarotongana, que tan bien se portó con nosotras durante todo el tiempo. Nos regalaron un collar de conchas, como manda la tradición, y nos desearon mucha suerte en nuestro viaje. Nos acordaremos mucho de ellos.

Tambien nos bebimos nuestro último coco. De esto también nos vamos a acordar! Qué cosa más buena.

Last Coconut

Y lo más dificil de todo, nos despedimos de Nana.

Nana, we love you. Hope to see you again, I don’t mind when or where. I’m sure we will eat peanut butter sushi toghether, and sing Alaska songs in a karaoke with you some day. We will miss you a lot. Here our Christmas Present, specially for our favourite bigotuda hahahaha:

Bigotudas

De las Islas Cook nos despedimos con una extraña mezcla de sensaciones:

Tristeza porque sabemos que será dificil volver. Alegría por haber aprendido muchas cosas y conocido a gente maravillosa. Satisfacción por haber cumplido un mes de viaje en el paraíso. Añoranza porque ya llevamos un mes lejos de los nuestros, y aquí están inmersos en el espíritu navideño. Emoción por llegar a nuestro próximo destino: Nueva Zelanda.

E NO’O RA, COOK ISLANDS!

Cook Islands (II)

17 Dic

Saltando en Muri Beach

Lo que veis en la foto, a parte de mi, es la Muri Beach, con su Muri Lagoon. Es la playa más bonita de Rarotonga. La verdad, es espectacular. A poca distancia de la costa tiene unos islotes (Motus) a los que se puede llegar andando, ya que el agua no cubre más de 1 metro.

Mi consejo es que si tenéis intencion de visitar Rarotonga, intentéis alojaros en esta zona. Aunque tampoco es imprescindible ya que nosotras estábamos justo en el lado opuesto de la isla, y en nuestro bólido de 2 ruedas tardábamos media horita.

El mismo día que visitamos Muri (viernes 3) tuvimos por la tarde una BBQ con Nana. Lo más flipante de todo fue el Parrot Fish, que es un pez tan azul que parece pintado. Al principio nos daba un poco de cosa, pero resulta que ademas de bonito está riquísimo!

Parrot Fish

Por la noche salimos a tomar algo. No es que haya muchas opciones, creo que en Rarotonga hay 4 bares de noche. Nosotras nos decantamos por el Whatever Bar, y lo que son las cosas, conocíamos al dueño. Un par de días antes nos habíamos parado a pedir indicaciones para volver a casa (aunque la isla solo tiene 2 carreteras somos capaces de perdernos igual jijiji) y casualmente ese señor tan amable era el propietario. Nos reconoció al entrar y le caímos en gracia, así que cerveceo gratis, hell yeah!

Aunque la noche rarotongana no da mucho de si (el viernes cierra todo a las 2, y el sábado a las 12) nosotras nos retiramos pronto porque al día siguiente nos esperaba, de buena mañana, el mega-evento semanal: El Market!!

Lo hacen los sábados por la mañana, aunque la hora no esta muy clara. Cada tendero llega y se va cuando le da la gana (recordemos: Island Time). Allí se pueden encontrar frutas (mmmmm papaya) y verduras, comida preparada y zumos, artesanía de todo tipo… Y por supuesto, Pareos. Nosotras nos hicimos con el nuestro, pintado a mano y rebonico, que pronto se convirtió en nuestro “uniforme” tropical.

El domingo asistimos al otro evento masivo y casi obligatorio (especialmente viviendo bajo la tutela de Mama Kafo): La iglesia. Si. La iglesia. Yo. Fuimos con nuestra “familia” a la iglesia tradicional, donde escuchamos una misa en maorí (ni papa entendí) con sus canciones que parecían sacadas de El Rey León, sus señoras con sombrero, y todo el mundo vestido de blanco por ser el primer domingo del mes.

Holy Sunday

Traditional Church

 

Ese mismo día aprendimos a abrir cocos, así que toda la mañana siguiente nos la pasamos “practicando”. Si os portáis bien algún día os enseñaré el vídeo 😛

 

[…continuará…]

Cook Islands (I)

16 Dic

Kia Orana!

Como ya sabéis, hemos pasado los últimos días en las Islas Cook, no muy conocidas para la mayoría de europeos (yo hace un año no sabía de su existencia). El país es un archipiélago de 15 islas en el Océano Pacífico. Entre todas suman una población de unos 20.000 habitantes, y tres de ellas están deshabitadas.

Nosotras hemos estado en las 2 mayores: Rarotonga, con 11.000 habitantes, y Aitutaki (a 50 minutos en avioneta), con 1.600. Y ha llegado el momento de compartir con vosotros todo lo vivido allí. Como son muchas cosas y quiero contarlo todo lo haré por partes.

El día 29 llegamos a Rarotonga después de un vuelo directo de 10h desde L.A. Nana (quien nos acogería la mayor parte del tiempo, de nuevo gracias a couchsurfing) nos estaba esperando. La primera impresión no pudo ser mejor: Nos engalanaron con flores, como manda la costumbre, y nos enseñaron una parte de la Isla, que nos recordaba muchísimo a la de Lost (humo incluído).

Guirnaldas de flores al llegar a Rarotonga

Hay que decir que siendo la mayor de todas, Rarotonga tiene un diámetro de sólo 32 kms. Así que se tarda menos de 1h en dar la vuelta en moto. Nosotras no lo sabíamos, pero en ese pequeño paseo desde el Aeropuerto a Avarua (la capital, que tiene poco más de 2 calles) y hacia nuestra “casa” habríamos recorrido casi la mitad de la isla.

El cambio de temperatura, viniendo de los Ángeles, fue increíble. Porque en el hemisferio Sur es verano, y aún siendo estación de lluvias hacía un calor tremendo. Así que después de instalarnos y darnos un paseo hasta el pueblo nos fuimos a conocer la playa más cercana a nuestra casa: Nikao Beach y su Black Rock. Esta piedra es más que una bonita roca en el mar: es un sitio mágico. La leyenda dice que desde aquí las almas parten hasta Hawaiki, donde los polinesios sitúan su origen y a donde vuelven supuestamente después de la muerte.

Black Rock

La isla es pequeña, pero no lo suficiente para recorrerla andando, así que al día siguiente nos plantamos en Avarua para conseguir una scooter. En las Islas Cook no sirven los carnets de otros países, ni tampoco el carnet internacional. Es obligatorio sacarse una licencia de allí. Y como yo no tengo carnet de moto para “convalidarlo”, pues tuve que hacer hasta un examen! Eso sí, pachanguero total: “vete recto hasta el final y vuelve”, “pasa entre los conos y da la vuelta”, “muy bien, ha sido de las mejores”. ¡Yo, que no he llevado una moto en mi vida! Tal vez tenga algo que ver el hecho de que Laura le diera palique al poli para que no se diera cuenta de que yo no tenía ni idea, y que el señor estuviera más interesado en saber sobre nuestro viaje que en verme haciendo eses! jejeje

Este primer día en la isla nos hizo aprender varias cosas (al fin y al cabo, viajar va de eso):

1) Estamos en el p*** anuncio de Malibú, y aquí lo que manda es el Island Time!! El simple trámite de la licencia de conducción duró TODA la mañana y varios paseítos.

2) El clima tropical es inesperado. Puede pasar del sol más sofocante al diluvio universal en cuestión de minutos. Parece chungo, pero a todo se acostumbra uno.

3) Danzas Polinesias!! Esa misma tarde, en el Auditorium, había un dance practice, así que nos pasamos un par de horitas meneando las caderas. Eso sí, sin la mitad de gracia que las locales, que menudas son agitando el pareo… Nosotras no lo sabíamos, pero esta lección nos ayudaría mucho poco después.

Al día siguiente, y gracias a Mama Kafo (la propietaria de nuestra “casa”), asistimos a una fiesta en honor al Primer Ministro. Como apunté en el anterior post, el día antes de que llegáramos salió electo un nuevo dirigente, originario de la isla de Manihiki. Así, toda la gente de esa isla y que vive en Rarotonga hicieron una fiesta en su honor. Fue una de esas cosas que pasan once in a lifetime. El tema es que al final del show los bailarines sacan a gente del público a bailar. Y cómo no, las dos spanish fuimos elegidas y nos tocó mover el culo delante del Primer Ministro. Mi churri rarotongano es un niño de unos 7 años. Laura tuvo más suerte y le tocó un mazas de unos 17, se nota que le van los maduritos jajajajja. Gracias a la clase del día anterior hicimos un papel bastante digno, y las señoras de nuestra mesa nos felicitaron con un “Good job ladies“. ^^

Prime Minister party

La noche siguiente fuimos a ver el Island Nights. Es una cena-espectáculo que hacen en varios puntos de la isla, y que  consiste en una exhibición de danzas polinesias y una degustación de sus platos más típicos. Osea, lo mismo que la noche anterior pero pagando. La parte buena es que si hubiéramos ido sólo al Islands Nights nos hubiéramos pensado que era una “guirilada”, pero gracias al día anterior vimos que no, que eso era de verdad, y que lo mismo que le dan a los turistas es lo que hacen para ellos mismos.

Island Night

Island Night

[…continuará…]