Tag Archives: Queensland

Bye Bye Australia!

7 Ago

Airlie Beach con Bella


Hughenden


Kings Canyon


Minyon Falls (Byron Bay)


Mission Beach


The Olgas


Porcupine Gorge

On the Road again: La East Coast

28 Jul

Las 3 últimas semanas he estado ocupadísima perpetrando el enésimo Road Trip de mi viaje. Está a puntito de acabarse, pero llevo ya 5000 kms recorridos por la costa Este del país.

El recorrido empezó en Cairns. Para marcharme de allí, como no quería hacerlo en avión y no estoy muy a favor de los autobuses de backpackers, puse un anuncio en CS buscando a alguien con coche que necesitara un travel buddy para bajar hasta Sydney. A las pocas horas contacté con Ange, una americana de ascendencia latina que tiene un coche y quiere a alguien para compartir gastos de gasolina. Así que sin pensarlo mucho, el mismo día de la llamada, meto todos mis trastos (que no son muchos) en la mochila y me encuentro con mi nueva compañera de aventuras.

Con Ange me paso una semana de lo más loca. Visitamos Mission Bay, Airlie Beach, Charters Towers, Hughenden, Rockhampton, Howart y llegamos hasta Brisbane. En esa semana nos adentramos en el Outback australiano, dormimos en el coche, vemos playas maravillosas, descubrimos rincones mágicos de la geografía australiana, nos quedamos “atascadas” en la carretera, compartimos una fiesta con aborígenes, conocemos a un carnicero con doble vida, vemos koalas, y vacas, y lagartos, y cassowarys, y canguros, y wallabies, y wombatts. Y nos lo pasamos en grande, así resumiendo.

Con Fabi (CS) y Ange, haciendo el mico en Charters Towers

A la entrada de New South Wales, y tras una espeluznante noche en el Bogan Palace, me despido de Ange. Por temas de papeles tiene que salir del país, pero yo me quedo con el coche para bajarlo hasta Sydney, donde vive su hermano.

En Brisbane (o como la llaman aquí, Brissie) disfruto de la compañía de Garth, uno de los CSers más majos que me he encontrado hasta el momento. Y de Aida, catalana amiga de amigos a la que he tenido la suerte de conocer en Australia. Vemos más koalas y más canguros y  más de todo. Y disfruto de los museos y de los bares y de la vida de la ciudad. No es una ciudad para visitar (te la acabas en 2 días) pero no cuesta nada imaginarse a una misma viviendo aquí. Me la apunto en la lista de posibles opciones, por si algún día me aburro. 🙂

Tras 4 días allí me traslado hasta Byron Bay, uno de los puntos clave del país. Ciudad de hippies y de surferos. Y de hippies-surferos, que es híbrido bastante interesante. Claro, yo no soy ni una cosa ni la otra, pero no pasa nada porque de nuevo me encuentro con una gente maravillosa (gracias Keith & Ollie) con la que disfruto como una enana de las maravillas de este pueblo. Y de sus puestas de sol, y del estilazo de los skateboarders, y de botellas de vino frente al fuego (porque hace rasca, no os creáis). También hago alguna excursión por la zona. Visito Nimbin (ciudad de yonkarras, de verdad) y las Minyon Falls (hiking de 4h, en el que hay que cruzar arroyos y escalar rocas y todo! Estoy hecha una chirukera!!). El clímax de Byron llega un jueves, cuando descubro que he sido ilegal en Australia durante 24h y tengo que echar a correr hacia Brisbane otra vez para ver a los de inmigración… Divertidísimo vamos, sobretodo los 260$ que me toca pagar, pero ya está solucionado. Ains.

Modernos y Skateboarders

Como ya viene siendo tradición me doy cuenta de que es el momento erróneo del año para visitar esta parte del país. La East Coast hay que vivirla en verano. Así que hago un pacto conmigo misma, y a Dios pongo por testigo que voy a volver a Byron, me voy a hacer unas mechas (para camuflarme con los locales) y me voy a poner a cabalgar las olas con una tabla que me combine con el bikini. He dicho.

Tras Byron paso unos días en Port Macquarie, pueblo muy muy tranquilito del que lo único destacable es la maravillosa familia que me acoge, y llego hasta Newcastle. Aquí estoy ahora, en casa de Caedyn (CSer con superpoderes) a un par de horitas en coche de Sydney. Así que parece que los días al volante están llegando a su fin. Y los días en este país también, porque frente a la Opera House me va a tocar despedirme de Australia.

Se van cerrando etapas, aunque cada día me planteo si realmente se está acercando o no el final del viaje. Ay, mejor no lo pienso mucho que se me desalinean los chakras y los traigo muy en su sitio después de los días en Byron. Así que en lugar de ponerme pensativa, mejor os dejo con un consejo: Venid a Australia (a poder ser en verano) y recorredla sobre ruedas. Ni un centímetro de sus carreteras tiene desperdicio.

atardecer de colores

la cerveza de los hombretones

Tipo Duro

la genista australiana

Gasolinera

De camino a Charters towers

Aussie road

Cairns, o cambiar arena del desierto por arena de la playa

7 Jul

Cairns es una población turística en la costa nord-oeste de Australia. En ella pasé la última semana, disfrutando de la gente aunque no tanto del entorno. Culpa de la lluvia, que bonito lo es un rato largo.

Está en los Wet Tropics, así que en los alrededores de la ciudad predominan palmeras altas y bosques-jungla (con lianas y todo) al más puro estilo Tarzán. Cascadas, lagos y saltos de agua. Viniendo del desierto, imaginaros el shock.

Cairns tiene playa, pero en la ciudad no se puede bañar uno. Primero, por la marea. Segundo, por las medusas. Tercero, por los cocodrilos. Si, amigos, así es Australia: Localidades playeras que tienen que construir una piscina pública artificial (la lagoon pool) para que sus conciudadanos puedan darse un chapuzón. A mi no es que me importara mucho, porque tuve mala suerte con el tiempo y llovió casi cada día, pero no deja de parecerme curioso.

Una de las principales atracciones de Cairns es su situación estratégica para visitar la Great Barrier Reef, o Gran Barrera de Coral. Considerada Patrimonio de la Humanidad, esta barrera de arrecifes es la mayor del mundo con sus 2600 kms de longitud (dicen que hasta puede divisarse desde el espacio!). Para verla se organizan muchos tours de buceo, submarinismo, cruceros,… desde varias horas a varios días (y varios precios, ninguno barato). Mi particular incursión fue una visita de un día a la preciosa Green Island. Este pequeño cayo de coral, a unos 50 minutos en ferry, es uno de los mejores destinos para hacer snorkel. Los afortunados pueden hasta ver tortugas o tiburones. Yo me tuve que “conformar” con corales multicolor y los increíbles parrot fish que ya descubrí en las Cook. La verdad es que el clima me la tuvo jurada y la visibilidad en el agua era terrible. Aún así disfruté como una enana persiguiendo peces de colores alrededor de la isla 🙂

Playa en Green Island

También visité, con Emily (a quien conocí en el viaje a Alice Springs y que voló en mi mismo avión hacia cairns) el Cape Tribulation & Daintree National Park. Alquilamos un coche y nos recorrimos la zona, vimos unas playas y paisajes preciosos, y a puntito estuve de atropellar a un Cassowary (que es como un Emú/Avestrúz con los colores de un pavo). Disaster: Me dejé la cámara. Así que si lo queréis ver podéis darle a Google imágenes. jajaja

Y aquí la anécdota de la semana:

Cenando con mi Couchsurfer y su familia, de pronto nos dimos cuenta de que una serpiente se había colado en el patio. Según dicen, si la bicha es verde, you’ll be fine. Si es marrón o negra, mejor no te acerques mucho. Y si tiene mala leche (como era el caso de la jodía esta, que nos hacía ruiditos amenazadores enseñando colmillo) mejor llama a un snake catcher, que por 90$ te soluciona la papeleta.

Moraleja: dejemos a los profesionales hacer su trabajo.