Tag Archives: manhattan

Bye Bye NY

21 Nov

Los dos ultimos días han sido muy tranquilitos.

Teníamos todo lo que queríamos hacer tachado de la lista (literal) y nos hemos dedicado a revisitar los sitios que más nos habían gustado.

Así pues, la mañana de ayer la dedicamos al East village. Habíamos pisado la zona varias veces, pero ninguna de día. Y no es que hayamos trasnochado especialmente, pero aquí anochece sobre las 4 de la tarde… A plena luz del día pudimos apreciar que el barrio tiene, además de mucha vida, un colorido espectacular.

grafittis east village

Comimos en Gray’s Papaya, que supuestamente tiene los mejores Hot Dogs de la ciudad. Llevábamos todo el viaje queriendo probarlos, y por fin nos quitamos la espinita. Que Nathan’s nos perdone, pero estaban buenísimos. Y el zumo de papaya ni te cuento.

Gray's Papaya

Por la tarde nos acercamos a la zona de Times Square para hacer un par de recaditos, y de vuelta a casa paramos en la estación de Grand Central. Estaba a rebentar! Teníamos que investigar sobre el bus que nos llevará al aeropuerto de Newark mañana por la mañana, y aproveché para hacer un par de fotos. Os las enseño, porque aunque no aportan nada, me gustan mucho y quiero compartirlas con vosotros.

Grand Central

Después de descansar un rato en el apartamento, y de descubrir que en esta nueva planta TAMBIÉN hay ratones, nos fuimos a tomar algo. Ese algo se convirtió en 3 cervezas (gigantes, of course) hasta las 4 de la mañana. Pasamos una noche divertidísima conociendo gente de lo más diversa. Una americana super pedo que nos quiere venir a visitar a NZ, el dueño inglés de un bar del East Village, un tipo de ancestros ecuatorianos, y otros personajillos que, por culpa de las birras de medio litro, no puedo recordar muy bien… Siento no tener fotos, pero hay momentos que es mejor no documentar con imágenes 😛

Hoy hemos repetido Soho, y nos hemos despedido por enésima vez de la calle Brodway, también conocida como Bucle.

Spring con bucle

Hemos visto a una mujer cabra, pero después del astronauta de Williamsburg ya no nos impresiona nada.

Mujer Cabra

Después hemos tenido un “incidente” de 2 horas del que no quiero hablar, pero que no ha conseguido empañar mi opinión de esta ciudad:

Nueva York, eres increíble. Te echaré de menos.

I (L) Williamsburg

19 Nov

He vuelto a Williburg!! El barrió en el que algún día viviré 🙂

Tenemos la suerte de: 1) estar dos semanas enteritas en NY, 2) haber ido a saco los primeros días. Así que nos podemos permitir el lujo de volver a diferentes horas a los sitios que más nos han gustado. Y evidentemente, el norte de Brooklyn es uno de esos lugares. Por su tranquilidad, por su ambiente, por sus casas de dos plantas, por sus bicis en las calles. Por sus locales increíbles, por sus tiendas de segunda mano.

Por sus mensajes.

Williboard

Por sus vistas al Empire.

Empire desde Williamsburg

Por sus personajes.

astronauta en bedford str.

No dejéis de visitarlo si tenéis la oportunidad!

Después de comer e intentando digerir las tortitas gigantes de Five Leaves nos hemos plantado en el Brooklyn Bridge, para cruzarlo en pleno anochecer en dirección Manhattan. La pena es que están en obras y tienen medio puente tapado, así que durante un tramo no se podían apreciar las vistas espectaculares desde el puente, pero de la mitad hacia adelante nos hemos desquitado con un shooting que ni en Vogue:

Clásica foto que se tiene que hacer en NY

Y de topicazo a momentazo.
Cruzado el puente nos hemos plantado en metro en el East Village, y hemos vuelto al Beauty Bar. Por recomendaciones varias, el otro día nos plantamos allí, y observamos que, efectivamente, tienen un kit de “cocktail + manicura” por 10 dolares. Y nada, nos hemos liado la manta a la cabeza y hemos tirado la casa por la ventana! Manicura copazo en mano, y con un musicón tremendo para amenizar.

Momento freak donde los haya? Correcto. Pero llevo las uñas estupendas!

Me quedan menos de 72 horas en NY. Me va a dar mucha pena dejar esta ciudad.

SOHO – NOHO – NOLITA

18 Nov

Los neoyorkinos son fans absolutos de las abreviaturas. Por Soho se refieren al barrio que se encuentra en South of Houston – Al sur de la calle Houston. El Noho se encuentra al norte de esa calle, North of Houston. Y Nolita, que a mi me suena japonés, nos indica que está situado en North of Little Italy.

Ayer dedicamos todo el día a pasearnos por estos barrios, y a parte de sus propios nombres, lo único que te pueden abreviar es el bolsillo como no te contengas un poquito. Son barrios llenos de tiendas pequeñas y galerías de arte (les encantan!!), pero también de tiendas de grandes marcas, desde Chanel o Prada hasta el H&M de turno. Cafés con luces bajas, fachadas pintadas de mil colores, vallas publicitarias súper originales, puestos de complementos en la calle y legiones de modernos que parece que compitan por el título “Mister Guay 2010”.

Fachada del Soho

Con toda esta mezcla tan divertida nos pasamos el día paseando por sus calles, y soñando con algún día tener el dinero suficiente para pasearnos también por sus tiendas. Aix…

Ellos quieren que sea mi barrio, pero mi corazón pertenece a Williamsburg.

INA SOHO

A la hora de comer, y como buenas adictas a los dumplings que somos, nos volvimos a nuestra socorrida Chinatown, que está muy cerquita del Soho. Siendo el South of Soho podrían llamarle “SoSo”, no?

El tema es que nos adentramos un poco, y acabamos comiendo en us sitio megachinaco. Con camareros con pajarita, y mujeres con carrito que nos traían cosas indefinidas y que no hablaban inglés para explicarnos lo que estábamos comiendo. Mirando la cuenta tampoco llegamos a muchas conclusiones…

¿?¿Qué hemos pedido?¿?

Así que acabada la comida nos fuimos por patas otra vez al Soho para acabar nuestra ruta.

En el 18 de Wooster street encontramos el Levi’s WorkShop. Un espacio abierto dedicado a la fotografía. Plató para hacer shotings, camaras analógicas de todas las épocas que puedes usar durante 24h, la posibilidad de imprimir posters con tus fotos, maquillaje, ordenadores para retocar, un fotomatón… y todo gratis, en plan filantrópico, para posibilitar el intercambio de conocimientos y el networking. Estará aquí hasta diciembre y luego lo moverán a otro sitio, así que si queréis verlo tenéis que daros prisa, o cruzar los dedos para que lo trasladen a España en 2010!

levi's workshop

Fotomatón

Explotado el Soho, y habiendo caído en la cuenta de que la calle Brodway está duplicada (bucle!!) nos trasladamos a la zona cero, que ya está medio construida pero no por ello deja de impresionar. Y después de alucinar con el espacio enorme que dejaron las dos torres, fuimos a frivolizar un poquito al 21th Century (outlet de marcas). La fuerza de los 20kg de límite no evitó que cayera alguna cosita, no tengo remedio…

Y de ahí hacia el apartamento, donde nos esperaba una grata sorpresa. Después del “incidente”, hemos sido cambiadas de apartamento. A uno mucho mas grande, con luz exterior, una cocina “de verdad” y espacio para movernos. Se acabaron los moratones en las piernas por chocarnos contra la cama! Se acabó tener toda la ropa en la maleta!! Se acabó desayunar de pie!!!!

Llueve en la Gran Manzana

17 Nov

Pero a nosotras no nos afecta lo más mínimo!

Hay que decir que han caído unas gotas, pero no hemos visto diluvio en ningún momento. Las calles mojadas, eso si, y los perpetuos nubarrones. Aunque estos últimos no sabría decir si son fruto del tiempo o de la polución…

El tema es que, ante la previsión de lluvias, teníamos previsto un plan “a cubierto” que nos permitiera disfrutar como hasta ahora. Así que esta mañana, tras el episodio de “el hombre contra la bestia”  (para más información, ver último párrafo del post anterior), nos hemos plantado en Two Little Red Hens.

Two Little Red Hens

Como véis, es una bakery monísima donde hacen, según el listado que ya os comenté, el mejor Cheesecake de NY. No se si será verdad, pero a mi no se me ocurre cómo mejorarlo. Es denso y espeso, el clásico pastel de queso de NY. Y como Laura no había provado el Red velvet, hemos cogido dos mini-cupcakes porque con lo deliciosos que son no se podía ir sin hacer una cata. Os dejo fotos para que se os haga la boca agua:

Best NY Cheesecake

Mini Red Velvet

Ni Magnolia’s, ni Eleni’s, ni leches: Two Little Red Hens!!

Después de este desayuno/comida, hemos llegado al Metropolitan.

Detalles en el Met

El museo es del mismo tamaño que todo en esta ciudad.Tan grande que es imposible hacerlo en un día, y hay que elegir lo que quieres ver. Nosotras hemos hecho apuestas seguras: Arte Egipcio, Clásico (Griego y Romano), Moderno y Contemporáneo. Y de pasada hemos visto más cosas, claro. Desde recreaciones de hoteles renacentistas hasta una retrospectiva de Miró que tenían por allí…  Porque básicamente, lo tiene todo. Lo más impresionante, para mí, las tumbas y templos egipcios, traídos piedra a piedra, enteritos para los americanos. Que cuando lo ves no sabes si odiarles por llevárselo, o agradecerles por conservarlo…

Hemos salido un poco atorolladas con tanto arte, así que el siguiente museo nos ha venido al dedillo para relajar la mente. Nada más cruzar Central Park nos esperaba el American Museum of Natural History. Este museo es super guay! Planetario, Big Bang, recreaciones de ecosistemas, vida submarina (calamares gigantes incluídos), y como no… LOS DINOSAURIOSSSS!

I (L) DINO

¿A que hacemos buena pareja?

Y al salir, ya oscuro y sin tomarnos ni un triste café desde hacía más de 6 horas, nos hemos ido a hacer una merienda/cena. Cerca del museo, en Columbus Ave, hay una hamburguesería llamada Jackson Hole. Yo había leído que las hamburguesas eran grandes. Pero claramente, no me esperaba esto:

megaburger

 

mama por

Y para mantener mi reputación os digo que me la he trincao ENTERA!!! Y que me siento como una anaconda, así que  me voy a hivernar un rato.

🙂

Día temático nº2: La línea 7

16 Nov

La línea 7 del subway no tiene desperdicio.

Después de la inmersión del día anterior en Harlem, decidimos seguir con la periferia (¡¡Nueva York NO es solo Manhattan!!) y darle una oportunidad a Queens.

Subway 7 va por vías exteriores elevadas, así que te permite ver cómo va cambiando el paisaje según te alejas del centro, y hasta te regala un par de panorámicas del SkyLine impresionantes y las afueras de Manhattan desde una posición privilegiada. Así que, si tomáis ese metro, poneros al lado de la ventana que vale al pena.

La última parada de esta línea es Main St. O lo que es lo mismo, Flushing Chinatown. Eso es un barrio chino de verdad. El de Manhattan es fuerte, pero este es alucinante. TODO son asiáticos. No puedes leer los carteles a no ser que sepas chino. No puedes comprar en las tiendas porque ellos no hablan inglés. Bueno, no en todas partes, pero en la mayoría de sitios es tal cual os lo cuento.

Flushing Chinatown

Como una de las mejores formas de conocer a un grupo de gente es entrar en los supermercados, empezamos a hacer el tour y cada vez que veíamos uno nos metíamos dentro.

Supermercado Chinatown

La conclusión: esta gente come unas cosas rarísimas.

Productos chinorris

Pero como también comen unas cosas buenísimas, no nos pudimos resistir a probar los dumplings en un par de sitios. Uno muy recomendable es el My Sweet Home, en Roosevelt Avenue. El sitio es suuuuper limpio y chapurrean el inglés. Los dumplings son totalmente artesanales, tanto la pasta como el relleno. Y los hacen en un mostrador a la vista del cliente, con una maña increíble, por cierto.

My Sweet Home

Después del aperitivo. seguimos con la temática asiática, pero nos trasladamos un poco. Tanto de parada de metro como de cultura. Fuimos a Little India, situada alrededor de la parada de la misma línea Jackson Heights/Roosevelt ave. Saris, bangals, bindis. Y como no, curry. Nos fuimos a comer de verdad, y bueno, creo que todavía me duele la lengua. Cómo picaba joer… Cuando fui a la India tenía claro que había que pedir “no spicy”, pero yo que se… pensaba que en NY tendrían la gastronomía adaptada… Muerte por curry en toda regla.

La misma linea de metro lleva hasta el siguiente punto, aunque nosotras nos liamos un poco y cogimos otra… pero llegamos al mismo destino: el PS1. Es otro museo del MoMa, de arte contemporáneo por llamarlo de alguna manera. En realidad, este es el típico museo que demuestra que el Arte, a veces, puede servir como excusa para que una panda de colgados nos hagan creer que trabajan. Y para que otra panda de colgados tengan algún sitio donde poner cara de interesantes. Suerte que era gratis porque si no monto un pifostio. También os digo que las risas que nos echamos fueron mejor que cualquier exposición habida o por haber.

Tanto “arte denuncia” me inspiró, así que os dejo con mi proyecto de videoarte. (Guión y dirección, yo misma. Protagonizado por Medea)

Como véis, las risas que nos echamos fueron mejor que cualquier exposición habida o por haber. Y de todos modos la excursión valió la pena, porque los alrededores son muy interesantes. Hay algunas galerías de arte pequeñitas y nada pedantorras (nada que ver con Chelsea), con gente súper amable. Allí conocimos a una Coreana llamada Jo, afincada en USA, y que va a hacer una breve parada en México para luego trasladarse a Barcelona. Tenía una exposición preciosa en una minigalería, cuyo tema central era la Alegría, que ella desprendía por todos sus poros. Viniendo del PS1 era un soplo de aire fresco. Podéis ver su obra aquí, y si os gusta ir a ver su exposición cuando pare en Barcelona! A nosotras nos pillará un poco lejos, así que la saludáis de mi parte.

Alrededores PS1

Más Alrededores PS1

La tarde/noche la dedicamos a pasear por el East Village y Alphabet City. Nos tomamos una cerveza en el Beauty Bar, donde por 10$ te tomas un martini y te hacen la manicura. Cómo son estos americanos…Concluimos que hay que volver de día, con luz, para hacer fotos. Aunque será una tortura porque nuestros limitados 20 kg de límite y aún más limitado presupuesto hacen complicado pasar por delante de sus tiendecitas sin tirarnos de los pelos.

Y ahora el Bonus Track:

He tardado más de 2h 30m en escribir este post. ¿El motivo? Mientras Laura se duchaba, he visto que teníamos un visitante en el cuarto. Un ratón. En mi cuarto. En mi suelo. En mi… pánico! Como visteis en la foto que colgué hace unos días, la habitación es diminuta y no tenemos ni siquiera armario, así que las maletas están en el suelo con todas nuestras cosas. Cuando Laura ha salido del baño yo he recuperado la movilidad (porque estaba paralizada) y ha ejercido de marido. Mientras yo pasaba de encima de la cama a la escalera de la litera, ella ha vaciado todas las bolsas y escudriñado todos los rincones. Pero yo no lo he hecho tan mal eh! No he gritado, estoy madurando!! De momento sabemos que el bichejo ya no está, y que lo que le había atraído era una magdalena que tenía mi marida (si, yo después de esto me caso) en la mochila. Hemos tirado la magdalena, así que confiemos en el refranero popular: Muerto el perro, muerta la rata. Perdón, la rabia.

Día temático nº1: Harlem

16 Nov

Ayer era domingo, y yo tenía una espinita que quitarme.

En mi anterior visita a NY, no sabría decir por qué, no fui a ver una misa de Gospel. Como a Laura estas cosas le tiran tanto como a mi, hicimos una excursión hasta Harlem para ver una de sus celebraciones dominicales.

La noche anterior habíamos estado buscando iglesias, porque no queríamos asistir a la misa en un sitio megamasificado o muy para guiris. Al final nos decantamos por la Greater Refuge Temple, que era una opción bastante “moderada”. La verdad es que los domingos los turistas acuden en manada a Harlem – y no es para menos- y debe ser casi imposible encontrar una iglesia sin ellos, pero en esta os aseguro que la experiencia fué super auténtica. De hecho nos sentimos un poco intrusas y hasta un pelín culpables por estar viendo como espectáculo lo que para esa comunidad forma parte de la vida real. Sólo deciros que en frente nuestro había una mujer que, a parte de la Bíblia, se había traído de casa una pandereta para acompañar las canciones del coro.

No tengo palabras para explicaros la experiencia. A puntito estuve de soltar alguna lagrimilla, porque me invadió la emoción cuando el coro empezó a cantar. Es que es súper emocionante ver cómo convierten su creencia en una fiesta, como te transmiten una energía y un buen rollo que te dura todo el día. Y cómo cantan, madre mía! Si ya habéis ido, sabréis a lo que me refiero.

Como no podíamos hacer fotos dentro, os dejo un ejemplo de lo que se podía ver fuera. Porque tan impresionante era el coro en acción como los modelitos que se gastan las feligresas. Rebonicas.

De punta en blanco

La experiencia vivida nos dió conversación para rato, y abrimos un minidebate sobre las diferentes formas de vivir la religión, que amenizó la llegada a nuestro siguiente topicazo dominguero: El Brunch.

Después de un par de descartes por cutres/llenos/turisteados, acabamos en Melba’s. El sitio, en pleno Harlem, resultó estar lleno de mordernos. Y a parte de otra mesa de 2 turistas, creo que éramos las únicas blancas del lugar.

Melba's

Pedimos un plato de Pollo riquísimo y una tortilla de verduras. Las raciones, pues como todas. Ya me he acostumbrado a los tamaños y no me impresionan. Y claro, como un brunch sin cocktail se queda descafeinado, Laura se pidió un Mellini (Champagne con zumo de melocotón) y yo un Bloody Mary para probarlo. La conclusión es que el Bloody Mary es un error gastronómico aunque quede super bien en las fotos.

Cocktails

A miniKate tampoco le gustó

Resumiendo: el sitio muy bien y el Bloody Mary muy mal.

 

Después de eso, y para bajar la comida, paseamos hasta Central Park. Nos tocaba ver la parte norte, y llegamos hasta el Lago, con el sol cayendo… precioso.

Jacqueline Kennedy Onassis Reservoir

Como era Domingo había mucha más vida que el otro día. Estaba llenito de gente tocando música, vimos un par de shootings fotográficos, familias jugando, niños aprendiendo a patinar, gente haciendo footing por todas partes… y como era de recibo, hice lo que tenía que hacer: Saltar!!

Saltando en Central Park - vol.2

 

Después nos dimos un paseíto por el Upper West side, que es un barrio mono pero tampoco da para mucho, y nos reservamos para la noche la actividad estrella. El cheesecake!

Eileen's Cheesecake

Este en concreto es del Eileen’s Cheesecake, que está por el Soho. ¿Y por qué este? Pues porque hace algo menos de un mes, me dediqué a investigar cuáles eran los supuestos mejores Cheesecake de la ciudad. Basándome en varios listados diferentes, me curré un excel estupendo para decidir los que teníamos que probar. La lista quedó reducida a 4, y el de Eileen era el tercero. Os puedo asegurar que estaba DE-LI-CIO-SO.

Mañana probamos el Top 1. Estoy salivando.

 

 

 

 

 

 

Día breve pero intenso

14 Nov

Quinta jornada neoyorkina. Estamos bastante cansadas, así que hoy nos hemos propuesto un planning ajustadito. Esto nos ha permitido volver a casa pronto, descansar un poco y organizar la jornada de mañana, que tiene muyyyyyy buena pinta (pero no voy a hacer ningún spoiler!).

Esta mañana, después de la tostada de peanut butter (fan total) de rigor, hemos puesto rumbo a la calle 39, entre la 9ª y la 10ª avenidas. Los sábados por la mañana organizan en ese tramo de calle el Hell’s Kitchen Flea Market. Un mercadillo tipo Els Encants, mercado de pulgas de toda la vida, pero con las cosas más increíbles que os podáis imaginar. En algún sitio leí, hace un tiempo, que National Geographic lo había nombrado el segundo mejor mercadillo de este tipo. No sé si será verdad, y ni idea de cuál es el primero. Pero si estais en NY un sábado por la mañana no os lo podéis perder. Ahí van algunos motivos:

Juguetes Vintage

Cosas molonas

Gafas Vintage

Muñeco

Hell's Kitchen Flea Market

Rosarios Tibetanos

Siento pasarme con las fotos, pero me era imposible descartar más!! Era todo de lagrimita…

Después del mercadillo, como estábamos “cerca” de Chelsea nos hemos dado una vuelta hasta llegar a la zona de las Galerías de Arte. La verdad es que no te lo acabas aunque quieras. Edificios enteros con exposiciones de todo tipo: fotografía, instalaciones, videoproyecciones, pintura, escultura,… Hemos visto algunas cosas interesantes, y otras que no tanto. Lo que está claro és que de los 20$ que te piden por entrar en el MoMa a lo que hay en Chelsea, poquita diferencia

Galería Chelsea

Detalle Cuadro

(El WB está fatal, pero he hecho las fotos de estrangis así que no me pidáis más!)

De ahí, y tras un par de porciones de pizza -como siempre, gigantes- hemos subido al núcleo neurálgico de la ciudad. Tras la odisea de atravesar Times Square hemos llegado al Rockefeller Center, porque nos estaba esperando el Top of the Rock. La verdad es que me ha gustado mucho más que cuando subí al Empire. Y el ascensor es para flipar, aunque lo de subir sesentaynosecuantos pisos en 40 segundos, así en frío, da un poco de repelús.

Hemos subido al Observatorio a eso de las 4 de la tarde, así que lo hemos enganchado con sol…

Empire de día

Atardeciendo…

Empire anocheciendo

Y con la ciudad encendida…

Empire de noche

Y como entre una cosa y otra ha pasado tranquilamente una hora y media, me he entretenido jugando con las luces. A mi me das una cámara y me tienes liada para rato, ya se sabe…

lights!

Me voy a pasar por Chelsea a ver si me compran el proyecto.

Qué día más guay 🙂

4 días en la Gran Manzana

13 Nov

Llevo aquí 4 días. Y dan para mucho.

Estoy visitando la ciudad como si fuera la primera vez. Con la misma ansia que hace un año y medio. Creo que podría venir 10 veces, y siempre descubriría cosas nuevas.

Esta ciudad es capaz de tenerte hablando sobre ella 30 minutos, y con sólo girar una esquina dejarte sin palabras. De hacerte recordar momentos que no has vivido en ella. De sentir familiares rincones que nunca antes habías visitado.

Uno de esos lugares mágicos es Coney Island. Lejos de Manhattan, en el extremo sur de Brooklyn, se encuentra este rincón tan difícil de describir. Se dice de él que es kistch, que es tétrico, que es hortera, que es anticuado… Yo no sabría deciros. Sólo sé que merece la pena el trayecto de más de una hora hasta allí.

La montaña rusa de Annie Hall

Saltando en la montaña rusa de Annie Hall

Café para llevar

Otro de los momentos “diferentes” que hemos vivido hasta el momento ha sido presenciar parte del desfile del Veteran’s Day. El día 11 de noviembre es la fecha en que los veteranos de guerra salen a las calles y son vitoreados por los asistentes. Yo no es que sea muy guerrillera, pero como esto es once-in-a-lifetime, pues a primera fila con banderita americana y todo. Las sensaciones percibidas, muy extrañas.  La gente se dirigía a los veteranos (a esos que había estado en la guerra del Vietnam, en Irak, en la IIGuerra Mundial, en Afghanistán…) con palabras de agradecimiento y con mucha emoción, y la mezcla de sentir simultáneamente miedo y ternura me puso la piel de gallina.

Chavalines en el Veteran's Day

Mini-Misses con sonrisa perpetua y fotos de difuntos. Bizarro.

Estos deben ser marines... no?

También ha sido precioso (re)descubrir Central Park de otro color. Yo lo conocía en Abril, verde y rosa y precioso. Y ahora lo he visto amarillo, rojo, marrón, y tan bonito como entonces. Debe faltar poco para que caigan las hojas y le den otro aire, aunque seguro que con los pantones renovados no pierde ni un ápice de su elegancia.

Otoño en Central Park

Solazo en el parque

por los suelos, para variar 🙂

Y a parte de eso, quiero destacar que estoy súper integrada. Y sino mirad cómo zampo hot dogs camuflándome entre las masas (en el sentido más literal de la palabra) americanas:

Nathan's Famous Hot Dog

Nathan's Famous Hot Dog

Me encanta la gran manzana. Y quiero vivir en Bedford Street.


Zulito Neoyorkino

10 Nov

Hello Everybody!

Hoy hemos vivido nuestro pimer día de viaje y nuestro primer día de New York.

Nos hemos portado como unas campeonas y hemos hecho un montón de cosas: Desayunar bagels (me fascinan), coger el ferry de Staten Island, saludar a la estatua de la libertad, patearnos la Fifth avenue desde la 34 hasta abajo, hacer la visita de rigor a B&H Photovídeo, comer Dumplings en Chinatown, pasear por Macy’s, comernos una hamburguesa y unos nachos ración XXL, y volver rebendadas al “apartamento”.

Dicho esto, os comento que a lo que ellos le llaman apartamento yo le llamo zulito. Y para que no me llaméis exagerada os dejo una foto del habitáculo en cuestión.

No puedo poner más fotos, porque no hay más. Bueno, una cocina y un baño compartidos…

Aiiiii! Justico justico eh! Yo duermo abajo de todo. No hay armario así que tenemos que guardarlo todo en las maletas, y para entrar tenemos que hacer el baile del chiquilicuatre para saltar entre la columna, la cama y la escalera.

Peeeeeeeeeero no todo es malo, no os vayáis a pensar!! Estamos en pleno Upper East Side, el precio es más que razonable, y es en una zona llena de delis, tiendas de comida y restaurantes.

Así que de momento, esta será mi “casa” durante las próximas dos semanas.

Seguiremos informando!